Generalmente, la fragmentación y la pérdida de hábitat asociadas con alteraciones permanentes a escala del paisaje, como carreteras, agricultura y otras áreas no habitables, pueden inhibir la conectividad del hábitat, modificando el patrón de distribución espacial de las especies o el movimiento de individuos entre fragmentos de hábitat. Cuando los cambios en el paisaje disminuyen la conectividad forestal, las especies que no pueden cruzar porciones no forestadas del paisaje, o "matriz", pueden quedar confinadas a fragmentos de bosque aislados, reduciendo así el tamaño total de la población y la probabilidad de persistencia, especialmente de los grandes mamíferos. Por lo tanto, comprender cómo utilizan los diferentes elementos del paisaje puede ayudar a definir estrategias de gestión y conservación. Para visibilizar estas cuestiones, reportamos evidencia del movimiento del tapir de tierras bajas a través de bosques de eucalipto, caminos sin pavimentar y fragmentos de Mata Atlántica en el estado de Espírito Santo, Brasil.
También puede Iniciar una búsqueda de similitud avanzada para este artículo.